Un tercio de los ciudadanos confía en la Unión Europea

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Con la situación económica de varios países de la Unión Europea en la cuerda floja y la persistencia del sistema común en entredicho para muchos expertos, la UE publicó los datos del segundo Eurobarómetro de 2012, realizado durante el mes de noviembre en todos los estados miembro.

Los datos muestran desconfianza y pesimismo por parte de los ciudadanos de Europa. Solo un tercio de los encuestados declaran confiar en la UE. El 30% tiene una imagen positiva de la UE como institución, frente a un 29% que la tiene negativa y un 39% que declara tenerla neutral. Una tendencia que continua en la pregunta referente a las perspectivas para dentro de un año: un 40% cree que dentro de doce meses la situación estará peor que ahora, mientras que un 37% cree que continuará igual.

Para los ciudadanos el empleo (48%) y la situación económica que vive la región (37%) son los mayores problemas que tiene que afrontar la Unión. De hecho el 49% espera que la Unión Europea trate los temas económicos y solucione la crisis. Sin embargo no todos están muy de acuerdo con el rumbo que están siguiendo sus políticas: un 41% de los entrevistados piensa que la UE va en buen camino, mientras que un 32% considera que no está tomando las decisiones adecuadas de cara a la recuperación.

En cuanto a la relación de los ciudadanos con la Unión Europea, el 22% de los europeos se sienten ciudadanos de  la UE con total seguridad, dato que asciende hasta el 63% ante la definición de “ciudadanos hasta cierto punto”.  Luxemburgo, Malta, Alemania y España son los países donde los ciudadanos se sienten más europeos.

En las preguntas referentes a derechos y beneficios como ciudadano, los europeos creen que la libre circulación de personas y bienes (52%), la paz interna (50%), el Euro (25%) y los intercambios de estudiantes, Erasmus, (22%), son los logros más reconocidos a la Unión. Logros que también se trasladan a los derechos de los que, a juicio propio, más directamente se benefician los europeos: menor control fronterizo (41%), gastos de comunicación más baratos (26%) y vuelos a menos precio y mayor oferta de aerolíneas (26%).

A pesar de esperar de la Unión Europea soluciones y considerar que es la mejor institución para hacerse cargo de los problemas que afectan a gran parte de los Veintisiete, los ciudadanos se muestran desencantados y desconfiados, una situación que, según los estudios publicados en los últimos años, se extiende ya en el tiempo.