¿Por qué Cataluña no puede dejar de ser España ni Europa?

FEC_Cat_blog

Foro Europa Ciudadana advierte que una hipotética salida Cataluña de la Unión Europea traería aparejada graves consecuencias desde el punto de visto económico, social y jurídico para los ciudadanos y las empresas. Liderada por el Profesor de Derecho Constitucional, José Carlos Cano, la organización expone 7 razones por las que Cataluña no podría seguir perteneciendo a la Unión Europea ante una secesión con España:

  1. Cataluña no tiene una capacidad autónoma de participación institucional sino es en el marco de su pertenencia a España: Para la Unión Europea, los sujetos de interlocución son los 28 Estados miembros, la representación en las Instituciones –Comisión Europea, Parlamento Europeo, Tribunal de Justicia y demás órganos del entramado institucional- se lleva a cabo conforme al criterio nacional, conforme a criterios de proporcionalidad imperfecta.
  1. Cataluña fuera de España debería solicitar su adhesión a la Unión Europea y comenzar la negociación de los diferentes capítulos de carácter sectorial: Los Tratados europeos –y, en concreto, el Tratado de Lisboa- sólo considera como miembros de pleno de derecho a los Estados miembros, que han pasado por un proceso de adhesión –en algunas ocasiones de varios años y de complejas negociaciones, como ha ocurrido con los Países del Este de Europa después de la caída del muro de Berlín.
  1. Si se pidiese un proceso de secesión, los ciudadanos catalanes, al dejar de ser españoles, perderían ipso facto sus beneficios jurídicos como europeos: Cataluña en España se beneficia de la ciudadanía de la Unión –con el pasaporte comunitario, los derechos políticos en otros países de la UE y la libre circulación de personas en el espacio Schengen, estas ventajas que repercuten sobre su estatus jurídico se perderían en un escenario de independencia.
  1. Las cuotas de España en las Instituciones se verían mermadas: España también tendría que renegociar su posición en la Unión Europea, porque al disminuir en población y PIB dejaría de ser el quinto país por población y PIB, siendo superado por Polonia.
  1. La unanimidad para la adhesión de nuevos Estados miembros es un requisito que explícitamente se recoge en los Tratados Europeos; una eventual –y bastante plausible- oposición de España al ingreso de Cataluña en la UE provocaría la paralización terminante de su candidatura.
  1. A efectos económicos, la exclusión del sistema bancario catalán del paraguas financiero del Banco Central Europeo provocaría una depreciación inmediata en la moneda catalana, lo que aumentaría la inflación, y un empobrecimiento generalizado de la sociedad del nuevo Estado catalán.
  1. La independencia de Cataluña exigiría una remodelación del sistema de convalidaciones y programas educativos: Los programas de movilidad Erasmus, Leonardo, y demás medios de intercambio promovidos por la Unión Europea, quedarían vetados para las Universidades catalanas, erigiéndose en una isla dentro del territorio comunitario que conllevaría situaciones de diversa índole y que afectarían también a la libre circulación de mercancías por su territorio, o de capitales, la prestación de servicios, el reconocimiento de títulos en otros países europeos, etc. y que tendrían un acomodo difícil en el seno de la Unión.