El Brexit le costará a Reino Unido 45.000 millones de euros

El pasado 8 de diciembre Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y Theresa May, primera ministra británica, llegaron a un acuerdo sobre las condiciones económicas del divorcio entre la Unión Europea y el Reino Unido. El Gobierno británico se comprometió a pagar la factura del Brexit, por importe de entre 40.000 y 45.000 millones de euros, y a garantizar los derechos de los ciudadanos europeos que viven en Reino Unido. Además, ambas partes alcanzaron un pacto sobre la frontera con Irlanda, el capítulo más delicado. Este acuerdo ha encaminado las negociaciones del Brexit hacia la segunda fase.

Aunque la opinión del Parlamento Europeo no es vinculante en esta fase del proceso, el negociador europeo, Michel Barnier, está implicando a los eurodiputados en todo momento para asegurarse ese respaldo. De este modo, el Pleno celebrado de la Eurocámara aprobó una resolución sobre las negociaciones con Londres, apoyada por 556 eurodiputados, con 62 votos en contra y 68 abstenciones, en la que da el visto bueno al informe conjunto sobre el acuerdo logrado por los negociadores de ambas partes.

La Eurocámara recomienda que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE-27 aprueben pasar a la segunda fase de la negociación pero dejan claro que las conversaciones sólo podrán avanzar si respetan los cinco compromisos asumidos por Reino Unido:

  • Los derechos de los ciudadanos deben garantizarse también para las futuras parejas.
  • El procedimiento administrativo para los ciudadanos de la UE y del Reino Unido que soliciten la residencia permanente debe ser declarativo y de fácil acceso.
  • Las decisiones del Tribunal de Justicia Europeo sobre los derechos de los ciudadanos deben ser vinculantes y ha de definirse el papel del Defensor del Pueblo creado para responder a las reclamaciones de los ciudadanos,
  • Debe garantizarse el derecho a la libre circulación de los ciudadanos británicos que residen actualmente en otros países de la UE.
  • Deben respetarse los compromisos del Reino Unido sobre Irlanda del Norte.

Por su parte, en el lado británico, la Cámara de los Comunes ha aprobado una enmienda por la que el acuerdo final sobre el Brexit deberá debatirse y votarse en la Cámara, antes de que la primera ministra británica, Theresa May, firme el acuerdo. Para los medios británicos esto ha supuesto un duro revés para la autoridad de la primera ministra británica pero no afectará significativamente a las negociaciones con Bruselas.

En este contexto, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE celebraron a mediados del mes de diciembre un Consejo especial a 27, sin Reino Unido, en el que han dado el visto bueno al acuerdo sobre la factura del Brexit y han autorizado el paso a la segunda fase de las negociaciones.

Tras todos estos acontecimientos las negociaciones de Brexit entran en la segunda fase que estará centrada en la futura relación comercial entre la Unión Europea y Reino Unido.