La UE cierra filas ante la propuesta de Theresa May

Los 27 países de la Unión Europea se han enrocado esta semana ante la propuesta de Theresa May, primera ministra británica, de pactar un Brexit blando. La cumbre europea de Salzburgo se ha zanjado con una negativa uniforme de los Estados Miembro, que según el calendario fijado por Bruselas, debería finalizar en octubre.

Esta respuesta tajante deja a May ante una bifurcación; por un lado la posibilidad de rehacer sus propuestas, que ya le costaron una dura crisis de su Ejecutivo, por otro, dejarse arrastrar por el resultado de las urnas. El escenario presente, podría suponer desde luego, la precipitación de Reino Unido hacia un segundo referéndum.

Theresa May, que llegó a la cumbre con todas las esperanzas puestas en que se aprobase su plan de salida, se va de Salzburgo con una negativa rotunda, a  tan solo pocas semanas del Congreso del Partido Conservador. A pesar de ello, May advirtió antes los medios: “Si no llegamos a un trato en octubre, Reino Unido se prepara para una salida sin acuerdo”. Pero a renglón seguido, admitió que deberá presentar nuevas propuestas “en breve” sobre el punto más conflictivo, que atañe a la libre circulación entre las dos partes de Irlanda, después del Brexit.

A pesar de ello, lo cierto es que May deberá en apenas cuatro semanas moderar la propuesta, de tal forma que convenza a los Veintisiete y por otro lado, en su país, “templar gaitas” con los partidarios y detractores del Brexit, sabiendo que son opiniones radicalmente opuestas. Si los Estados Miembro deberán considerar durante el Consejo Europeo del 18 y 19 de octubre en Bruselas si hay suficientes avances por parte de Reino Unido. Si esto es así, se organizará una cumbre extraordinaria sobre el brexit, para cerrar definitivamente este acuerdo.