Hacia un Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión entre Estados Unidos y Europa

 John Kerry, on the left, holding a microphone, and José Manuel Barroso

El Parlamento Europeo votó el pasado 25 de abril a favor de las negociaciones con Estados Unidos para firmar un Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés), dos días después de que el Secretario de Estado, John Kerry, visitase Bruselas para reafirmar el deseo de su país de seguir adelante con este Tratado.

El acuerdo, que se debatirá y votará en el Parlamento en mayo para que comiencen las conversaciones antes de verano por parte de la Comisión Europea, se convertiría en el mayor acuerdo comercial bilateral del mundo.

Según los memos de trabajo publicados, el objetivo de dicho Tratado iría más allá del habitual acceso y liberalización de los mercados.  También se establecerán las normas, principios y nuevos modos de cooperación necesarios para abordar los retos y las oportunidades comunes en el ámbito del comercio mundial y se solucionarán los problemas de reglamentación y las barreras no arancelarias existentes entre ambos países.

Entre las medidas que podrían estar definidas se encuentras la liberalización del comercio de servicios, la supresión de todos los derechos sobre el comercio de productos industriales y agrícolas (entre los que se encontraría la carne de vacuno) o la protección conjunta de los derechos de propiedad intelectual.

Actualmente la inversión total de Estados Unidos en la Unión Europea es tres veces mayor que la realiza en todo Asia. Por su parte, la UE invierte ocho veces más en EEUU que lo invertido en India y China.

Entre los dos países representan casi el 50% del Producto Interior Bruto mundial y, la firma de dicho Acuerdo, conllevaría beneficios para los dos países, entre otros, un aumento del 0,5% del PIB europeo y un 0,4% en el caso del PIB estadounidense.