El debate sobre cómo combatir las noticias falsas en las redes sociales llega al Parlamento Europeo


El pasado 5 de abril la sesión plenaria del Parlamento Europeo debatió sobre cómo contrarrestar la incitación al odio, el populismo y las noticias falsas en Internet y las redes sociales.

Casi la mitad de los ciudadanos de la UE (el 46 % de media en 2016) se informan a través de las redes sociales y seis de cada diez tienden a compartir estas noticias sin haberlas leído o comprobado su veracidad. Por eso, el pasado 31 de mayo de 2016 la Comisión Europea, junto con Facebook, Twitter, Youtube y Microsoft, hicieron público un Código de conducta que incluye una serie de compromisos para luchar contra la propagación de la incitación al odio a través de sus plataformas.

Aun así, los Eurodiputados mostraron su preocupación por el auge de la incitación al odio y las noticias falsas a través de Internet y pusieron encima de la mesa dos grandes cuestiones: ¿es necesario retirar contenidos e imponer multas? o ¿deben centrarse en enseñar a la gente a distinguir entre noticias falsas y auténticas?

En ese contexto, en el Pleno del Parlamento Europeo del pasado 5 de abril, donde se debatió este asunto, se puso de manifiesto las diferentes opiniones sobre cómo hacer frente a la proliferación del discurso del odio y de las noticias falsas en las redes sociales. Algunos miembros se mostraron favorables a la autorregulación, otros abogaron por imponer acciones legales y multas y un tercer grupo criticó esas iniciativas al considerar que constituyen un intento de silenciar y censurar Internet creando un “Ministerio de la Verdad”.

Además, varios miembros del Parlamento Europeo coincidieron en mostrar su preocupación por el poder político de las noticias falsas, poniendo como ejemplo lo ocurrido en las últimas elecciones estadounidenses. Ante un año electoralmente convulso en Europa esta desinformación puede jugar un papel decisivo en el futuro de muchos países de la Unión Europea y poner en jaque el proyecto común europeo.