Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: la UE es el mayor donante mundial de ayuda humanitaria

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El pasado 19 de agosto se celebró el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, un área en la que la Unión Europea juega un papel decisivo para el desarrollo de la humanidad.

Este día se conmemora la muerte de 22 cooperantes en el atentado de la sede de la Organización Nacional de Naciones Unidas de Bagdad, Irak, en el años 2003. Desde entonces, cada 19 de agosto se honra a las personas que arriesgan sus vidas en acción humanitaria para ayudar a otras que se encuentran en alguna situación de conflicto.

A pesar de que las cifras han descendido en los últimos dos años, en 2014, 329 cooperantes fueron víctimas de algún ataque violento mientras desarrollaban su trabajo, y un tercio de ellos fueron asesinados, la mayor parte de ellos nacionales del país en conflicto.

Estas acciones violan el Derecho Internacional Humanitario (DIH), de obligatorio cumplimiento para los actores estatales y no estatales que son parte de un conflicto. Un Derecho del que la Unión Europea es fiel promotor y uno de los principales financiadores en su difusión entre personal civil y militar.

Durante la jornada, miembros de la Unión Europea han recordado los más de 40 años de acción humanitaria que han convertido a la UE en el mayor donante a nivel mundial en ayuda humanitaria. Un apoyo que cuenta con el respaldo de los ciudadanos, ya que el 90% considera que es importante que se destinen parte de los fondos a acciones de ayuda y cooperación.

Solo en 2014, la Comisión Europea ayudo a más de 121 millones de víctimas afectadas por algún desastre natural o conflicto humano en más de 80 países a través del Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO). Todo ello con menos de un 1% del Presupuesto Anual de la UE, el equivalente a algo más de 2 euros por cada ciudadano.

La Unión Europea será uno de los participantes en la I Cumbre Mundial Humanitaria que tendrá lugar el próximo 23 y 24 de mayo de 2016 en Estambul, en la que instituciones, gobiernos y ONG analizarán cómo aumentar la eficacia de sus programas de ayuda y cómo gestionar los riesgos que las operaciones humanitarias conllevan para los cooperantes y trabajadores.