Cuatro años sin consenso sobre la propuesta de Directiva que amplia la baja maternal a 20 semanas en la UE

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El Parlamento Europeo y la Comisión Europea siguen sin ponerse de acuerdo sobre la actualización de la Directiva que establezca unas normas mínimas a nivel comunitario respecto a las bajas por maternidad. De no llegar a un acuerdo antes de junio, la propuesta de Directiva será retirada y seguirá en vigor la de 1992.

En el Pleno de mayo, el Parlamento Europeo solicitó a la Comisión Europea que finalice con el bloqueo que ya dura más de 4 años de la Directiva 92/85 sobre las medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud en el trabajo de las trabajadoras embarazas, que hayan dado a luz o se encuentren en período de lactancia.

Los eurodiputados aprobaron con 327 votos a favor, 320 en contra y 30 abstenciones, la ampliación de la baja maternal a un mínimo de 20 semanas en toda la Unión Europea con una remuneración del 100% equivalente al último sueldo recibido antes del parto. Por su parte, la Comisión plantea una baja de 18 semanas, 6 de ellas obligatorias después del parto, punto en el que ambas instituciones coindicen.

Sin embargo, la propuesta de Directiva del PE ofrece más novedades. Entre ellas, la prohibición de despedir a las trabajadoras embarazadas desde el inicio de su gestación hasta los 6 meses posteriores a finalizar su baja maternal o el derecho de estas madres a regresar a sus puestos de trabajo o a un equivalente en cuanto al sueldo, las funciones y la categoría profesional.

El Parlamento también ha aprobado la obligatoriedad de 2 semanas de permiso obligatorio para los padres y la prohibición de que las madres, durante las 10 semanas previas al parto, con problemas de salud o durante la lactancia, hagan horas extraordinarias y turnos de noche.

De aprobarse la Directiva, los estados miembro tendrán 2 años para su trasposición a las leyes nacionales. En octubre de 2008, la Comisión propuso revisar la legislación actual como parte del paquete de conciliación de la vida laboral y familiar, basándose en la protección de la maternidad de la Organización Internacional del Trabajo de 2000.

En octubre de 2010 el Parlamento Europeo cerró su primera lectura y la presentó al Consejo sus propuestas. Sin embargo, el Consejo aún tiene que declarar cualquier posición sobre esta cuestión. Ante la falta de acuerdo la Comisión anunció su intención de retirar la propuesta.