Austria asume la presidencia de la UE

El Gobierno de Austria asume esta semana la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea con un programa centrado en inmigración y  seguridad.

Liderado por el joven canciller conservador, Sebastian Kurz, de solo 31 años, esta presidencia austríaca de la UE -la tercera después de 1998 y 2006- tiene como lema “Una Europa que protege“. Aunque este previsiblemente será el eje desde el que gire su política, el joven conservador ha dejado caer en redes sociales que la digitalización de la economía europea y la integración de sus socios económicos de los países de los Balcanes Occidentales son otras de sus prioridades.

 Aun así, en el presente escenario europeo marcado por la crisis migratoria, el canciller tendrá que enfrentarse a esta realidad que parece, será uno de los temas protagonistas y posiblemente tomar decisiones para regularla.

 El debate sobre la inmigración dominará por tanto la presidencia europea de Kurz. En este sentido, el gobierno austríaco defiende una mayor subsidiariedad a nivel europeo. Eso implica que la UE se centre en algunos ámbitos centrales de la política, como la seguridad, asuntos exteriores o comercio, y que devuelva a los Estados y regiones el resto de competencias. Esa visión se enfrenta a las ideas de una mayor integración, defendida tradicionalmente por la Comisión Europea.

Sin embargo y a pesar de lo que el político pueda proponerse, tendrá que hacer también frente a otros dos puntos del orden del día de su presidencia, ya establecidos previamente: el Brexit y la negociación del marco financiero comunitario para el período 2021-2027.