12 de junio: 29 años de la firma de España del Acto de Adhesión a la Comunidad Económica Europea

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El 12 de junio se cumplen 29 años desde que Felipe González, entonces Presidente del Gobierno de España, firmara el Acto de Adhesión a las Comunidades Europeas en el Palacio Real. Con esta firma, España dio el paso definitivo para su entrada en la Unión Europea, que se haría efectiva en enero de 1986 tras un largo camino.

Desde su fundación en los años 50, la Comunidad Económica Europea (CEE) esperaba ampliarse a otros países. Los países del sur de Europa, Grecia, Portugal y España, parecían buenas opciones pero la ausencia de regímenes democráticos en estos estados hizo imposible su integración.

Con la caída de los regímenes autoritarios entre 1974 y 1975 la ampliación comenzó a hacerse efectiva. Grecia fue el primero en integrarse en 1981. Sin embargo, la adhesión a la CEE fue más difícil para Portugal y España, que iniciaron un proceso paralelo de negociación que no terminaría hasta 1986.

Ya durante la década de los 50 España había mantenido uniones comerciales con Europa y en 1962 expresó por primera vez su deseo de integrarse en la CEE, aunque fue rechazado. Una década después, España siguió intentando su unión con la Comunidad y finalmente en 1970 consiguió firmar un Acuerdo Preferencial.

Tras el fallecimiento de Francisco Franco en 1975 los contactos entre España y los países comunitarios aumentaron, hasta que en 1976 el Consejo Europeo desbloqueó sus negociaciones con España y comenzó un proceso de pre-negociación protagonizado por la exigencia comunitaria de una transformación económica y política española.

Finalmente, en 1977 España solicitó formalmente su acceso a las Comunidades Europeas, iniciándose las negociaciones en febrero del siguiente año. A partir de entonces, comenzó un proceso con Marcelino Oreja y Leopoldo Calvo-Sotelo como principales impulsores.

Aunque el proceso no fue fácil. En sus inicios, las negociaciones se vieron frenadas por el rechazo francés a la entrada de España, junto con la dificultad de llegar a un acuerdo en materia de agricultura, situación que empeoró con el Golpe de Estado de 1981.

A pesar de las controversias, estos problemas se superaron tras diversos encuentros entre mandatarios españoles y europeos y en marzo de 1982 las negociaciones comenzaron a desarrollarse con más fluidez. Tras una Cumbre Europea durante la primavera de 1985, finalizó la negociación con España y Portugal y en junio de ese año ambos países firmaron sus Tratados de Adhesión, dando lugar a la “Europa de los Doce”.