Jordi Solé, Eurodiputado de Esquerra Republicana de Catalunya: “Es importante que la sociedad civil sea consciente de que, de forma directa o indirecta, la legislación europea nos afecta a todos”

Foro Europa Ciudadana ha puesto en marcha un espacio monográfico de entrevistas a los Eurodiputados españoles para que nos cuenten su experiencia en las instituciones europeas. Ramón JáureguiEurodiputado del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas; Ramón Luis ValcárcelVicepresidente del Parlamento EuropeoIzaskun BilbaoEurodiputada del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Vicepresidenta del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (ALDE); Soledad Cabezón, Eurodiputada del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y DemócratasSantiago Fixas, Eurodiputado del Grupo del Partido Popular Europeo; y Tania González, Eurodiputada de Podemos y Vicepresidenta del Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/ Izquierda Verde Nórdica (GUE),  ya han participado en esta iniciativa para acercar el día a día de la actividad política en Bruselas.

El siguiente Eurodiputado en acercarnos su trabajo en las instituciones europeas es Jordi Solé, Eurodiputado de Esquerra Republicana de Catalunya. Solé es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración por la Universidad de Barcelona y Máster en Estudios Europeos por la Universidad de Viadrina (Frankfurt, Alemania). Del 2002 al 2007, trabajó en Bruselas y Estrasburgo como asesor de los Eurodiputados de ERC, partido en el que milita desde 2003. Además, es Alcalde de Caldes de Montbui desde el año 2007. En 2011 asumió la responsabilidad de las relaciones internacionales de ERC y en 2012 se convirtió en el Secretario General de la Alianza Libre Europea En el año 2012 fue elegido diputado del Parlamento de Cataluña, donde fue presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación al Desarrollo, hasta el año 2015. En el año 2016 entró en el Gobierno de la Generalitat de Catalunya como Secretario de Asuntos Exteriores y Unión Europea de la Consejería de Asuntos Exteriores, Relaciones Institucionales y Transparencia.

Desde enero de 2017 es Eurodiputado del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea del Parlamento Europeo y hemos querido conocer de primera mano sus impresiones sobre las instituciones europeas:

  • ¿Cómo es el día a día en el Parlamento Europeo?

El día a día en el Parlamento Europeo nunca es igual. Sabes a qué hora entras, pero nunca cuando sales, sobre todo cuando hay sesiones plenarias. Entre el trabajo de las comisiones -que es donde preparamos las sesiones plenarias-, asistir a las reuniones y atender otros compromisos, las agendas que tenemos los eurodiputados suelen ser bastante apretadas. En algunas ocasiones, el ritmo para poder conseguir cumplir con los plazos de entrega y los compromisos puede llegar a ser frenético. Por eso, es muy necesario tener el día a día bien programado y organizado, pero también es importante ser flexible, dado que siempre pueden surgir imprevistos que deben ser atendidos.

  • Cuando tomó posesión de su acta como eurodiputado, ¿qué fue lo que más le llamó la atención?

Empecé en enero de este año como eurodiputado, aunque ya había estado antes en el Parlamento Europeo. Durante los años 2002 y 2007 estuve trabajando como asesor de un eurodiputado para Esquerra Republicana de Catalunya. Cuando volví, hace siete meses, fue interesante volver a encontrarme con personas con quien había coincidido durante mi etapa como asesor. Sin embargo, si comparo ambos períodos, diré que una de las cosas que más me ha llamado la atención -y me ha interesado- desde que tomé posesión de mi acta como eurodiputado, ha sido poder observar en primera persona los cambios y la evolución en los métodos de trabajo del Parlamento Europeo y en las normas de votación. Uno de los objetivos del Tratado de Lisboa, que se firmó a finales del año 2007 -poco después de finalizar mi etapa como asesor-, y que entró en vigor en el año 2009, era simplificar las normas y el proceso de toma de decisiones, además de reforzar las estructuras de la Unión Europea como actor global. Y aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, me satisface haber visto una cierta evolución en esta línea.

  • ¿Qué diferencias hay entre el Parlamento Europeo y otros Parlamentos en los que haya estado (Congreso de los Diputados, Parlamentos autonómicos)?

Desde el año 2012 hasta el 2015 fui diputado en el Parlament de Catalunya. Hay bastantes diferencias entre un parlamento y el otro, empezando por el tamaño y la composición. El Parlament de Catalunya representa a la sociedad catalana (unas 7,5 millones de personas), en cambio el Parlamento europeo representa a los más de 500 millones de habitantes que forman parte de alguno de los actuales estados miembros de la Unión Europea. En cuanto a la composición, es importante mencionar que el Parlamento Europeo es el parlamento multinacional con competencias legislativas más grande del mundo. Otra diferencia entre ambos parlamentos sería la distribución de competencias. El Parlamento Europeo tiene competencias legislativas, de supervisión y presupuestarias, pero estas competencias son compartidas con otra de las principales instituciones de la Unión Europea, el Consejo. En cambio, el poder legislativo del Parlament de Catalunya actualmente está sujeto al reparto de competencias que establece el Estado español.

  • ¿Cómo es la relación con otros diputados de otros países?

La relación con los otros diputados del Parlamento Europeo es cordial y respetuosa. Y es importante que así sea. Respetar la diversidad de opiniones entre las diferentes formaciones políticas presentes en el Parlamento Europeo es esencial para poder trabajar conjuntamente y servir como ejemplo para todos aquellos ciudadanos que nos han votado.

  • ¿Qué destacaría de la actividad del Parlamento Europeo?

Destacaría la oportunidad de poder interactuar con los representantes de diferentes estados miembros y también con la sociedad civil. El Parlamento Europeo representa la voz de los ciudadanos y la pluralidad de opiniones. Por lo tanto, pienso que es muy positivo que la institución también sirva de espacio de debate donde poder compartir experiencias, intercambiar puntos de vista y denunciar injusticias. Es importante que la sociedad civil sea consciente que, de forma directa o indirecta, la legislación europea nos afecta a todos y a todas. Y en este sentido, pienso que es esencial promover el acercamiento de la sociedad civil hacia la actividad del Parlamento Europeo y aprovechar la oportunidad y beneficios de poder colaborar conjuntamente.